[ Interludio ] Abril #2 - David Markson y el bote
"No sería el único bote a la deriva, si es que sigue a la deriva. A veces me gusta creer que a estas alturas las corrientes lo han llevado hasta el otro lado del océano. Hasta un lugar tan lejano como las Islas Canarias, por ejemplo, o Cádiz, en la costa española." (La amante de Wittgenstein, David Markson) No es solo un bote a la deriva. Es una forma de estar lejos. De haber partido —o haber sido arrastrada— sin saber del todo hacia dónde. Hay algo en esa imagen que no me termina de ser ajeno. Como si la distancia que recorre no fuese solo geográfica, sino también íntima. Como si esa posibilidad de encallar en una orilla improbable —Cádiz, por ejemplo— contuviera una pregunta más silenciosa: qué significa llegar a un lugar que, de algún modo, te pertenece, pero no te ha visto ni nacer ni crecer. Por eso la cita persiste. No por el viaje, sino por lo que deja entrever: que incluso a la deriva puede haber una forma de arraigo. Tardía, desplazada, quizás incierta, pero ...