[ Interludio ] Octubre #2 - No por cobardía...
Mientras leo Padres y Cuervos (el segundo sueño vollmanniano), me encuentro con uno de esos momentos que me obligan a cerrar el libro por un instante. No tanto porque Vollmann consiga sorprenderme a estas alturas, sino por su capacidad para rozar algo tan cercano y tan difícil de nombrar como la vida misma. Hay algo muy reconocible en esa cita: la distancia entre lo que uno piensa cuando está a solas y lo que se atreve a sostener cuando entra en escena la mirada de los demás. Y ese matiz final —« no por cobardía, sino por sensación de futilidad» — me parece el verdadero corazón del fragmento. No habla tanto del miedo a enfrentarse a otros como del cansancio anticipado de hacerlo. "¿Por qué será, pensó, que por mucho fervor y convicción que tengo a solas, todo se derrite en presencia de otros? Me miran como si fuera su jefe, y las palabras de mando no salen de mi boca. Sonrío y digo lo que resulta más grato; no por cobardía, sino por sensación de futilidad." Padres y Cuervo...