Nido, de Roisín O'Donnell
♫♫♫ Me Voy - Cat Power ♫♫♫ “ Si alguno mirase hacia ellos, ¿qué vería? ¿Una familia feliz? ” Hay novelas que se leen de un tirón y otras que, aun atrapándote desde la primera página, exigen cierta distancia emocional, pequeñas pausas para recomponerse antes de continuar. Nido , de Roisín O'Donnell, pertenece claramente a esta segunda categoría, o por lo menos así la he vivido yo. No porque su ritmo decaiga —al contrario—, sino porque la intensidad con la que retrata la violencia íntima y el miedo cotidiano termina resultando asfixiante por momentos. Es una lectura que aprieta, que asfixia, que incomoda y que obliga al lector a detenerse para respirar. Y precisamente ahí reside una de sus mayores virtudes: en su capacidad para hacer tangible una tensión que nunca necesita estallar para sentirse devastadora. En ese sentido, el primer capítulo es un comienzo extraordinario, de los mejores que he podido leer desde hace mucho tiempo, firme, contundente, ...