[ Interludio ] Febrero #2
“ Nos olvidarán. ¡Ése es nuestro sino, contra el que nada se puede! ¡Lo que ahora nos parece serio, significativo, de gran importancia... Llegará el día en que lo olvidemos o se nos antoje poco importante!”. (Anton Chéjov) Hay algo suavemente devastador en esa certeza de Chéjov: no la desaparición brusca, sino la lenta pérdida de gravedad. Lo que fue decisivo se vuelve ligero; lo que parecía centro se desplaza hacia los márgenes de la memoria. Y, sin embargo, el olvido nunca es completo. Algunas personas que pasaron fugazmente por nuestra vida permanecen en ese territorio intermedio. No las recordamos con nitidez ni forman parte de nuestra historia presente, pero tampoco se han borrado. Son presencias amortiguadas, fantasmas, figuras sin continuidad que sobreviven como una sensación apenas reconocible. Releer un libro donde esas personas estuvieron es una forma de invocación involuntaria. Basta una frase, el título de un libro, un subrayado, la cadencia de ...