Las composiciones de Fritz Kocher, de Robert Walser

  



   ♫♫♫   Catch de breeze - Slowdive   ♫♫♫

 

El muchacho que ha escrito estas composiciones murió poco tiempo después de regresar de la escuela. Me costó un considerable esfuerzo inducir a su madre, una dama venerable y afectuosa, a confiármelas para su publicación. Solo la promesa de mi parte de que haría imprimir las composciones sin modificación alguna, tal como su Fritz las había escrito, hizo que finalmente llegaran a mis manos."


Llego a este texto a través de Matteo Terzaghi que se apoyó en él para escribir su “La Tierra y su satélite” y que me hizo recordar de alguna forma lo mucho que siempre me había gustado Walser y que sin embargo en los últimos años había tenido algo abandonado. Las composiciones y/o los cuadernos de Fritz Kocher es el primer libro publicado por Robert Walser (1904) y resulta especialmente interesante por ese análisis que hace sobre la propia naturaleza de lo que es ficción y escritura. Hay un narrador ficticio dentro del texto, un narrador que acaba de fallecer llamado Fritz Kocher, un alumno que ha dejado una serie de cuadernos escolares y que un supuesto tutor o a maestro, rescata y publica. El autor real que es Walser y el autor fictico que es Fritz Kocher consiguen crear una simbiosis en la que llegado un momento no sabremos distinguir quién es quién. Metaficción de la buena que le sale a Robert Walser apenas con 26 años, un texto que funcionará como una experimentación en torno a la escritura.


A muchos podrían parecer, en muchos lugares, nada pueriles, en muchos otros pueriles en demasía. Pero ruego considerar que mi mano no ha cambiado nada de ellas. Un muchacho puede hablar muy sabia y muy neciamente casi al mismo tiempo; así también las composiciones.”


Este texto está compuesto de una serie de redacciones escolares que funcionan como ensayos íntimos, inocentes, humorísticos, transparentes, en torno a la observación de Fritz sobre la vida: un Fritz Kocher que sabemos/intuimos que será el mismo Robert Walser camuflado bajo este joven alumno. Este artilugio literario en el que Walser usará la voz narrativa de un niño, le permitirá explorar cuestiones en torno a la poesía, la naturaleza, la pintura, el amor, sin perder un ápice de un tono siempre fluido y lúdico porque la visión del mundo de Fritz parece inocente pero realmente es un recurso narrativo que usará Walser para cuestionar su propia visión del mundo: la autoridad, la disciplina desde el punto de vista de un niño que va a revelar la hipocresía circundante. Temas que ya Walser abordaría más extensamente en sus tres novelas, y esta inocencia infantil funcionará como un cuestionamiento continuo al mundo adulto. La ironía encubierta de Walser es una delicia porque en un principio no lo parece, no hay autor que tenga esa capacidad de ser tan sutil hablando de cuestiones vitales.


"No, me importa reproducir la naturaleza tal como la ve mi alma (asentada adelante, en mis ojos), verla como ella es. Ninguna otra cosa. Y esto es muchísimo. También se le puede llamar fantasear. Dejo pintar a mi emoción, a mí instinto, a mí gusto, a mis sentidos."


Fritz Kocher es tan joven que todavía no sabe quién es realmente, todavía está en formación, así que su observación del mundo va cambiando a medida que escribe. A veces se presenta como poeta, como pintor, otras como músico, fantaseando con esto y aquello, soñando y criticando lo que ve mientras lo plasma en el papel. Estos cuadernos no dejan de ser otra cosa más que un diario íntimo y personal, de una persona formándose, intentando encontrar su lugar en el mundo. Las redacciones son ese intento por conocerse a sí mismo con la excusa de conocer el mundo. “El entendimiento artístico es bueno para estudiar, para aprender las leyes del arte: con él trabaja el discípulo. Pero esto lo saben los demás tan bien como yo”. Ya el prólogo en el que un narrador (no sabemos si el propio Walser o un maestro inventado) está explicando que el texto que se desvelará a continuación es la obra de otro,  es lo que marcará lo que viene a continuación, un texto sin estructura definida en el que Fritz  narra, pero será una ficción dentro de otra ficción. Una construcción literaria en la que desde el primer momento hay consciencia de un artificio: se finge que es una colección de redacciones escolares, nos hace enfrentarnos como lectores a la autoría del texto (Walser o Fritz) y reflexiona sobre cómo se construye ficción. El texto está salteado por once ilustraciones de su hermano, Karl Walser. Una delicia.

La traducción es de Helena Graciela Cisneros.


Me duele la música. No sé si realmente la amo. Me toca, precisamente donde me encuentra. No la busco. Me dejó acariciar por ella. Pero esta caricia hiere. ¿Cómo decirlo? Música es un llano en melodías, un recuerdo en notas, una pintura en sones. Me falta algo cuando no escucho música, y si escucho música, entonces empieza realmente a faltarme algo. Esto es lo mejor que sé decir acerca de la música."

 

Der Dichter aka El Poeta, de Karl Walser
 

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