Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Las partículas elementales

Plataforma, de Michel Houellebecq

Imagen
       ♫♫♫  Blue Skied An' Clear - Slowdive  ♫♫♫   "Del amor me cuesta hablar". Es cierto que en Plataforma apenas se menciona la palabra amor, y cuando H. se refiere a ella lo hace de forma pasajera y fugaz, como un regalo inmerecido , como con vergüenza (no muestra pudor en mostrar el sexo descarnado y analítico pero sí en mostrar esta emoción), como si un descreído como él no tuviera derecho a creer en su existencia (“ Es un fenómeno misterioso. Entraña la dicha, la sencillez y la alegría; pero sigo sin saber por qué o cómo se produce”) , una palabra, amor, que casi ni se atreve a mencionar por no ensuciar el concepto, así que lo disfraza de placer sexual cuando en contadas ocasiones este sexo viene acompañado de complicidad e intimidad. Y es raro que no use más la palabra porque casi durante toda la novela Michel Renault, el narrador, parece haber encontrado la compañera de su vida, Valerie, pero ese pudor que muestra a la hora ...

Las partículas elementales, de Michel Houellebecq

Imagen
  ⭐⭐⭐⭐⭐ ♫♫♫  Freed from Desire - Gala  ♫♫♫ 🎶🎶 Reflexiones sobre la marcha 🎶🎶 "En toda la superficie del planeta una humanidad cansada, agotada, llena de dudas sobre si misma y sobre su propia historia, se disponía, mal que bien, a entrar en un nuevo milenio." Me alegro haber empezado este miniciclo  por Ampliación del campo de batalla , la primera novela de Houellebecq, porque al sumergirme en Las part í culas elementales compruebo desde casi el inicio, que es la misma novela, pero ya más profunda, redondísima, donde los temas que exponía en Ampliación del campo de batalla aquí ya parece desarrollarlos y ampliarlos hasta casi el infinito. Viéndolo con cierta perspectiva, es como si Ampliación del campo de batalla hubiera sido en cierto modo un tanteo en el que tanto Houellebecq como incluso su editor se atrevieran a experimentar hasta qué punto una novela como esta primera se pudiera acomodar en la misma sociedad a la que desnudaba tan descarnada...