Undula, de Bruno Schulz

 

 

⭐⭐⭐⭐

Debo llevar semanas, meses encerrado en esta soledad. Vivo en una constante duermevela en la que las alucinaciones de la vigilia se enredan con las oscuras fantasías de los sueños.”

No conozco la obra de Bruno Schulz así que no me puedo hacer una idea sobre si lo que aborda en Undula es típicamente suyo o no, pero sí que he ido viendo algunos de sus dibujos en la red y tanto en ellos como en este breve relato hay mucho de compulsión y tensión sexual, de obsesión por un ¿¿ideal femenino?? imposible de atrapar,.

Es un relato que me remite al cine de Jean Epstein por lo denso, atmosférico y por ese sonambulismo acechante, y algunas imágenes de sus películas se me confundian con este relato fantasmagórico que no he podido quitarme de la cabeza mientras lo he devorado primeramente y lo releído más despacio. Es cierto que me ha sabido a poco, ¡¡cómo no!!, pero al releerlo hay una cierta fascinación en ser testigo de esa doble capa donde ese protagonista vive atrapado en la habitación perseguido por sombras y alucinaciones, fantaseando con esa ¿bailarina? que es Undula:

...yo la seguí, con una dulce y ardiente pasión en el corazón, hasta que las piernas, desfallecidas, no pudieron sostenerme más, y el carnaval me escupió...”

El narrador vive atrapado entre realidad y sueño ¿puede ser el mismo Schulz?? No lo sé, pero es interesante comprobar cómo a través de sus dibujos hay una especie de conexión con este relato, o puede que no sea un relato completo, sino un fragmento… pero este narrador roto, sonámbulo, perdido en el tiempo sin distinguir la noche del dia, o las estaciones del año, me recuerdan a esa búsqueda eterna y universal de algo que que sabe que nunca podrá tener o volver a vivir.

El prólogo de esta delicia de edición (perteneciente a la serie éLIte) de Pálido Fuego documenta quién fue Bruno Schulz y cómo fue encontrado este relato perdido en un principio y aparecido bajo seudónimo, así que no entraré en detalles pero tengo que decir que la cubierta está perfectamente elegida, porque Undula podría perfectamente ser una de esas chicas Ziegfeld retratadas por Cheney Johnston... y después de Undula necesito seguir indagando en la breve obra de Bruno Schulz. Una joyita.

(La traducción es de José Luís Amores)

 

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