Fin de viaje, de Virginia Woolf

  


 ♫♫♫  Pale Horses - Moby  ♫♫♫
 
 

“El peso de todo el mundo gravitaba sobre ella. Así atormentada, se retorcía las manos nerviosamente. La abrumaban todas las conveniencias sociales, todo le resultaba insípido y estúpido. A través de sus lágrimas veía por la ventana un grupo de gente reunida en el jardín, los veía como masas inertes que se dejasen llevar de un lado a otro... ¿En qué se ocupaban todos aquellos seres?”


Con esta su primera novela publicada en 1915, Virginia Woolf destierra de un plumazo lo que quedaba de la novela victoriana, entre otras cosas porque aquí ya se deconstruye el concepto en torno al amor romántico que se había tenido y más que idealizarlo lo envuelve de dudas, fragilidades e inseguridades, y esta deconstrucción está claro que también pone en peligro la imagen de la mujer hasta ahora sumisa y pasiva, siempre a la espera de enamorarse; y por otra parte, aquí también se  rompe con los cánones de la novela de iniciación o de formación (el Bildungsroman). Antes de empezar con el 2º volumen de sus diarios me decidí a leer sus dos primeras novelas, Noche y Dia y Fin de viaje, aunque las lié y empecé por la segunda primero, pero da igual. Ambas novelas se publicaron entre 1915 y 1919 y las dos comparten todavía una narrativa tradicional, aparentemente solo, comparten también la temática en torno al  concepto del amor, del matrimonio y sobre todo de la presión social que sufrían las mujeres, aunque está presión también la sufrían los hombres y VW bien que se encarga de resaltarlo, y en Fin de viaje los momentos más feministas vienen solo de parte de los hombres, es un dato curioso que me llamó la atención, pero resumiendo, sumergirme en estas dos novelas me daba la oportunidad de hacerme una idea de su primera obra antes continuar con sus diarios. El caso es que en medio de todo esto, novelas primerizas y diario, también voy leyendo la biografía de Hermione Lee a saltos, porque necesitaba que lo que no se revelaba en sus diarios o lo que ya se daba por supuesto, me lo pudiera completar Hermione Lee y la verdad es que está siendo muy revelador sobre todo en lo que se refiere a su familia, amigos... personas que no deja de nombrar en los diarios y que me daban un poco igual, pero ahora que conozco y sé quién es quién (¡George Duckworth, por ejemplo!) lo veo desde otra perspectiva así que se puede decir que no tenía yo el cuadro completo hasta que la biografía no empezó a mostrárrmelo.


“Estamos a comienzos del siglo XX y hace hace pocos años ninguna mujer se atrevía a salir sola y ha sido durante miles de años. Una vida silenciosa, retraída, sin representación social. Hay mucho escrito sobre las mujeres, burlándose o adorándolas.. pero rara vez estos escritos emanan de ellas. Creo que los hombres no las conocemos en lo más mínimo.

Ignoramos cómo viven, qué sienten y cuáles son sus ocupaciones. La única confidencia que de ellas conseguimos los hombres son amores. Pero de las vidas íntimas de las solteras, de la mujer que trabaja o educa y cuida a la infancia, de esas no conocemos absolutamente nada. Guardan sus sentimientos íntimos cuando tratan con nosotros.

Piense en un tren compuesto de quince vagones con varios compartimentos reservados especialmente para los fumadores. ¿No le exalta a usted esa prioridad del hombre¿ ¿No se ríen ustedes de nuestra supuesta superioridad y petulancia? ¡Todo es una farsa!”


Cuando empieza este primer volumen de los diarios (1915) ya han ocurrido las tres grandes muertes de su vida, las que más la marcaron: su padre, su madre y su hermano mayor Thoby, y aunque toda esta información no es para nada obligatoria a la hora de leer su obra, sí tengo que decir que con estos datos en la mano, se entienden muchas cosas, muchos detalles que va colando, y me doy cuenta de que aunque VW haya armado una novela de ficción, se apoya en sus experiencias vitales, en sus roturas íntimas para construir sus textos. Fin de viaje  fue una novela que le costó 10 años componer, porque en la época en que la empezó escribía su ficción solo para ella misma, para su propio placer (“I feel always that writing is an irreticent thing to be kept in the dark, like hysterics”)(*) pero  la muerte de su hermano Toby que ocurrió en 1906 se coló en su texto y lo convierte en un exorcismo, un texto que le costó parir, no solo porque era su primera novela y solo escribía para sí misma, sino porque volcó en él todo el dolor, todo el desconcierto que debió sentir, y esto no se refleja en los diarios para nada, el dolor lo volcaba en sus novelas. Ya tenía yo estos datos mientras leía la novela, así que enlazarla con su propia vida la convirtió en una experiencia mucho más enriquecedora. Se puede decir que, no es que VW supere el dolor escribiendo, pero sí que lo convierte en un motivo literario esencial.


“-Algunas veces no entenderás mi forma de pensar, claro, es muy natural. Lo que hay que procurar es que te entiendas a ti misma.
-¿Puedo ser yo mi...misma, a pesar de ti, de los Dalloway, del señor Pepper, de mi padre, de mis tíos...y de todos?
-No solo puedes hacerlo, sino que ya lo eres. Hasta ahora has guardado oculta tu verdadera personalidad.”


Tal como contaba en mi crónica de Noche y Día, en la que el argumento no me parecía lo más llamativo de la novela, sino la temática que abordaba, aquí en Fin de viaje ocurre tres cuartos de lo mismo, aunque también tengo que admitir que he disfrutado algo más los personajes que no me han resultado tan acartonados o rígidos como en Noche y Día donde eran meros instrumentos en los que la autora vertía sus ideas. “Es un sueño, murmuró. Estamos dormidos y soñamos, se repetía. Era incapaz de ver el mundo como una ciudad expuesta a sus pies. Lo veía todo a través de una niebla empobrecida y rojiza.”  En Fin de viaje no hay esa saturación de ideas así que se hace más llevadero a la hora de marcarnos el destino de Rachel Vinrace, la protagonista, que acompaña a sus tíos a un viaje a Súdamerica. A Rachel la iremos conociendo a través de los personajes que la rodean, que hablan de ella, la analizan, porque ella ha aprendido a vivir en soledad tras la muerte de su madre y en un principio le gusta más observar que interactuar. Entre las promesas que Helen había hecho a su sobrina, figuraba la de que tendría una habitación para ella, independiente del resto de la casa, un cuarto donde poder tocar música, leer, meditar, desafiar al mundo, habitación que podía convertir en cuartel y santuario a la vez.” Aunque nunca ha salido de su entorno y ésta será la primera vez que recorra mundo, en cuanto Helen Ambrose su tía, la conoce, detecta su vida interior y sabrá que necesita conocerse a sí misma de modo que la invita a pasar seis meses al otro lado del mundo.  Y aquí tengo que volver a lo que abordaba en Noche y Día, sobre lo importante que es para VW la libertad del individuo y lo condicionados que nos sentimos a la hora de ejercer esta libertad en conflicto continuo con lo que se espera de nosotros. La intención de su tía es precisamente que Rachel tenga las herramientas necesarias para salir de sí misma, ser ella  sin tener que seguir ocultando su verdadera personalidad.


“-Quisiera escribir algo sobre los sentimientos íntimos que no se expresan, sobre lo que la gente siente y no dice. Me parece que lo que yo quiero hacer al escribir novelas es algo parecido a lo que hace usted al tocar el piano, ¿no es así? Ambos intentamos descubrir lo que se oculta bajo las apariencias.”


VW estaba contándonos una historia de las de siempre pero paso a pasito estaba derribando fórmulas tradicionales, porque aunque aquí aparentemente ese modernismo esté todavía solapado, se ven retazos en los que sale a relucir que ésta no es una novela de iniciación prototípica, aquí las etapas ordenadas no aparecen, y si algunas de estas etapas si son recorridas por Rachel Vinrace, como por ejemplo, la del amor, lo está poniendo continuamente en duda: no hay una glorificación del amor porque Rachel (al igual que ocurría en los personajes femeninos de Noche y Día) nunca se siente totalmente segura, a veces parece que esté mirando más allá del enamorado que tiene enfrente buscando algo que no ve en él y que solo podrá encontrar en ella misma:   siempre se acabará debatiendo en un conflicto entre miedo, exaltación, confusión e incluso rechazo. El arco narrativo que siguieron hasta ahora las novelas de iniciación se interrumpe aquí una y otra vez entre reflexiones, dudas y hechos inesperados, desordenados también,  porque en Fin de viaje más que crear una novela, VW  está reflejando la fragilidad, el caos y la impredecibilidad de la vida, no imitándola sino viviéndola a través de su texto. No es perfecta pero si necesaria a la hora de entender en lo que se fue convirtiendo una autora que ya iba por libre en su primera novela.

La traducción es de Benjamin Briggent.

(*) De la biografía de Virginia Woolf, de Hermione Lee.


“¡La gente es tan confusa y complicada! Cuanto más se profundiza en ella más difícil se hace el juzgarla. Difícilmente se acierta con el sentir de otras personas, nos debatimos a oscuras. ¿hay nada más lastimoso y equivocado que juzgar a una persona por la opinión de un tercero? Siempre creemos conocer a los demás y vamos de error en error”.

 

 

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