[ Interludio ] Junio #2 - Por qué prefiero llamarlas crónicas

@Kansas

 

Hay algo que llevo tiempo queriendo contar.

Me han preguntado por ahí cómo elijo los libros de los que hablo en el blog. La verdad es que nunca he sabido responder con una frase. No tengo un método, un calendario de lecturas ni una lista cerrada de títulos pendientes programada. De hecho, si algo he aprendido con los años es que cuanto más intento planificar lo que voy a leer, menos caso termino haciéndome.

Alguna vez he contado en el blog que un libro casi siempre me lleva a otro. Leo por asociaciones. Una cita puede conducirme a un autor desconocido, una nota al pie despertar mi curiosidad por un texto o un personaje hacerme recordar una novela leída hace años. Me gusta seguir esos hilos y no tanto las novedades editoriales, aunque no sepa muy bien adónde me llevarán.

Últimamente me he dado cuenta de que esa forma de leer se refleja incluso en las entradas del blog. Sin proponérmelo, en lo que va de año han ido apareciendo pequeñas series temáticas: libros que dialogan entre sí, autores que parecen responderse a través del tiempo o lecturas que, vistas en conjunto, terminan dibujando un mapa de inquietudes compartidas. Nunca es algo premeditado; simplemente ocurre.

Y creo que esa manera de leer explica también la manera en que escribo aquí.

El otro día me preguntaron también qué criterio sigo para hacer una reseña. La respuesta es sencilla, aunque quizá no sea la más habitual y eso ya lo sabéis los que venís por aquí: me mantengo a distancia de cualquier intento de hacer crítica literaria. Tampoco pretendo decir qué libros son buenos, cuáles merecen un sobresaliente o cuáles deberíais leer. Para eso ya existen personas mucho más preparadas que yo.

KansasBooks nació por una razón bastante más modesta y, al mismo tiempo, mucho más personal. Necesitaba un lugar donde ordenar todo aquello que una lectura dejaba en mí. Pero también había otra razón: siempre he sentido que compartir una lectura es un gesto de enorme generosidad. A lo largo de los años he descubierto libros gracias a personas que se detuvieron a contarme por qué una historia les había conmovido, inquietado o acompañado. Este blog es, en parte, mi manera de devolver ese gesto y seguir alimentando esa conversación entre lectores.

Escribo desde la experiencia del lector, no desde la autoridad académica. Quizá por eso, desde siempre he preferido llamar a estas entradas crónicas. La palabra reseña parece llevar implícita la idea de evaluar, recomendar o emitir un veredicto. En cambio, crónica me resulta más cercana a lo que intento hacer aquí: dejar constancia de un encuentro con un libro, del recorrido que he hecho a través de sus páginas y de las preguntas que esa lectura ha ido dejando en mí, en definitiva,  narrar un viaje.

Y el viajero que pause su viaje y se detenga en alguna de estas crónicas, no espero de él que termine pensando exactamente lo mismo que yo. De hecho, me parecería una derrota. Lo que me gustaría es despertar la curiosidad suficiente para que alguien quiera acercarse a ese libro y construir su propia lectura, incluso aunque llegue a conclusiones completamente distintas.

 


 @Kansas


Vivimos rodeados de recomendaciones, listas, algoritmos y lecturas que parecen consumirse con la misma rapidez con la que aparecen. Yo necesitaba un espacio que funcionara de otra manera. Un lugar donde un libro pudiera seguir respirando después de haber sido leído.

Quizá por eso este blog ha ido tomando la forma que tiene. Con el paso de los años he notado que ha ido adquiriendo una identidad propia, asentándose poco a poco hasta convertirse en algo más que el lugar donde publico estas crónicas. Se ha convertido en un cuaderno de lecturas, pero también en una especie de memoria.  A veces vuelvo a una entrada escrita hace tres o cuatro años y no solo recuerdo el libro: vuelven también las personas que me rodeaban entonces, las circunstancias de mi vida en aquel momento, las preguntas que me hacía y la manera en que aquellas páginas encontraron un lugar en todo eso. Al final, intento dejar constancia no tanto de los libros que he leído como de las conversaciones que he mantenido con ellos, porque esas conversaciones también cuentan, de algún modo, la historia de quien las escribe.

Si alguna vez has encontrado aquí una obra que haya despertado tu curiosidad, una idea que te haya hecho pensar o simplemente un momento de calma entre tanto ruido, entonces KansasBooks ya ha cumplido su propósito.



Kajita Hanko

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